Mañana dejaremos Kathmandu, el día básicamente lo empleamos en tener el equipo listo, para ello es necesario ir de compras: cocinillas, cartuchos de gas, alguna que otra prenda para el frio,… y algo de comida que compramos a medida que paseamos por las calles donde montan los mercados.
Todos nos quejamos del peso que tendremos que llevar en nuestras pequeñas mochilas, alguno consigue reducir el peso a 8 kg., otros incapaces de bajar de 10 kg. cuestionan el que puedan mantener un ritmo cómodo y aceptablemente rápido durante tantas horas, días y, la mayor parte del recorrido, en altura.
Al anochecer todos tenemos listo el equipo. Así que buscamos un restaurante donde sentarnos a la mesa y poder acallar el buen apetito que tenemos, ¡ah, eso sí!, el apetito lo acallaremos, pero acallar las agradables tertulias que nos mandamos creo que será imposible conseguirlo.
Satisfechos y tranquilos nos vamos al hotel. Dulces sueños y hasta mañana.
… El lunes más. Saludos Jesús.
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