martes 10 de enero de 2012

UTCD. Narración día a día sobre la 1ª edición. (4º Día, 2ªetapa, 22/10/2011).

¡Somos unos viciosos consentidos y poco sufridores, “creo que no volveremos a quejarnos del peso de nuestras mochilas”!

El pueblo Nepalés está lleno de microeconomías. En la mayoría de ellas no existen infraestructuras, a las que en los países desarrollados estamos acostumbrados. El transporte de mercancías es en muchas ocasiones difícil, ni las mulas poseen las cualidades necesarias para portear por estas complicadas sendas, es ahí donde el hombre encuentra una de las formas duras de vivir en este país, porteando bultos pesados y, en determinados momentos, de dimensiones con las que es difícil maniobrar y mantener un equilibrio constante. A veces, no llegándole con esto, dan miles de pasos durante días, que se prolongan a lo largo de sus vidas, sin más calzado que las duras callosidades que los aíslan del dolor.

En realidad esta sería la primera etapa. A la 05:30 horas, con las primeras luces del día partimos de Kabre a 1100m. Apenas empezar me equivoco de senda y casi me muerden por haberles hecho perder unos minutos, ¡bueno, todos menos Fali!, había dado la vuelta para recoger algo que se le había olvidado donde dormimos. Retrocedemos por la senda equivocada, encontramos a Fali, retomamos la correcta, al rato de estar caminando, Fali rompe a trotar y el personal, incapaz de atar el nervio, se pone a correr. Salvador, Tano y yo encabezamos la marcha, no por mucho tiempo, ya que de nuevo me equivoco y en un cruce tomo de frente en vez de girar a la izquierda, cuando nos damos cuenta, no sin razón, sufro un mordisco verbal de mi amigo Salva, ¡al poco dejó de doler! Ellos siguen la senda acertada, yo espero por el resto, ¡que incrédulo, ya habían pasado!, a si que a correr, poco a poco los voy encontrando cada uno a su ritmo de dosificación, ya que esto acaba de empezar. Corro, corro y corro, pero soy incapaz de alcanzar a Tano, Salva y Joel, no me desanimo y sigo corriendo, a lo lejos veo a Tano en una subida donde había aflojado el ritmo, suficiente para alcanzarlo, sigo y, en un control policial, alcanzo a Salva y Joel que esperaban a que les sellaran el permiso, tan pronto se lo sellan salen como si escaparan del diablo, ¿seré yo?, ¡a por ellos! Por fin los alcanzo, “pero descansando en el hotel de Chame a 2670m, lugar del fin de etapa”. Al poco llega Tano y Pablo, después Claudio, Fali y Beñat. Se recorrieron 36 km, el menor tiempo empleado de 6h 11´ fue realizado por Salva y Jou, y salvamos un desnivel de +1570 m. y -200m.

En la cena, mientras estábamos sentados en la mesa no parábamos de hablar, hubiese comida o no. Unos turistas vecinos, en una mesa cercana, no dejaban de mandarnos miradas cargadas de enfado ¡y con razón, ya que hacíamos más ruido que los Rolling en uno de sus conciertos, “a lo mejor exagero un poco”!, la verdad es que estábamos contentos, a pesar de lo que Claudio en un momento de las conversaciones nos cuenta, casi se despeña por uno de los muchos barrancos por donde la senda está obligada a trazarse, se precipitó sobre uno de estos barrancos en el que, por suerte, tuvo la destreza de sujetarse como pudo y frenar la caída al vacío. Bueno, un buen susto que dejó unas heridas en las piernas, pero que no limitaron el poder seguir y las cuales no tardaron en curarle.

… Mañana más. Saludos Jesús.