40 km nos separan del final, nos tomaremos el día sin prisas, pero con un ritmo constante que mantendremos a lo largo del camino bien marcado que sigue el cauce del río Phoksundo. En ocasiones, gracias a miles de piedras amontonadas cuidadosamente robando espacio al agua del río, podremos estar desplazándonos sobre este. Ya no tendremos necesidad de meter los pies en el agua, en su día, gracias al gran caudal del río, se vieron obligados a construir puentes de madera para poder cruzarlo, buscando el trazado más cómodo para seguir el camino que durante generaciones las gentes han utilizado.
Llegamos a la confluencia del río Thuli Bheri, donde unos enormes puentes metálicos colgantes nos cruzan de un lado a otro hasta alcanzar la pista que durante 4 km debemos de seguir para alcanzar el último repecho de la ladera que nos llevará al pueblo de Juphal.
Llegamos. Por momentos, durante todos estos días, nuestra mente pensaba como sería este día, al final en mí, la sensación de seguir sin limitarme a una fecha es algo que me invade, y relajado, trato de mantener esta sensación placentera y egoísta hasta el día de hoy, ya que a mis compañeros, ni incluso en la amena tertulia nocturna, llego a comentar.
Pero esto aún no ha terminado, Juphal está casi en el cu… del mundo y de aquí se sale en avioneta, o corriendo durante 4 días para poder coger un bus. Tenemos nuestros billetes de avión, pero lo que en Nepal no se sabe hasta el último momento es si se podrá volar.
…Mañana más. Saludos Jesús.
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