martes 31 de enero de 2012

UTCD. Narración día a día sobre la 1ª edición. (Día 14, 1/11/2011).


A pesar de tener nuestros billetes, ayer nos dijeron que hoy no podríamos volar, pacientes, llamamos a Kathmandu para hablar con Tenzing y explicarle la situación. Al cabo de un rato nos comentan que si volaremos y que debemos estar mañana a las 07:00 horas en el aeropuerto. Más tarde, mientras cenábamos, de nuevo se presenta la mujer de los vuelos diciendo que estemos a las 06:00 en lugar de las 07:00 horas.

Pues aquí estamos, parados, pasando frío, al lado de la verja que separa la pista de vuelo con piedras de casas del pueblo, ya que este “aeropuerto” carece de instalaciones.

Las horas pasan y el tiempo no parece estar del todo bien para poder volar, todos estamos atentos a lo que acontece a nuestro alrededor con la esperanza de sentir los motores de alguna avioneta. Sobre las 10:00 horas nos llaman y pasamos el control policial en una especie de cabaña sin techo y con algunas paredes de tablas. Pacientes seguimos a la espera de poder sentir la avioneta, hasta que por fin la escuchamos mientras aparece subiendo por la corta pista en cuesta que le favorece el aminorar la velocidad. Contentos se ven bajar a 8 turistas, al cabo de un rato estamos los dos pilotos y nosotros 8 (no hay más plazas) despegando por la pista en cuesta, y en nada, dejamos de sentir los baches y piedras de la pista, estamos volando entre nubes y montañas, para después de dejar estas tierras, y entre nieblas, bochorno y calor, poder ver llanuras del sur de Nepal y aterrizar en Nepalgunj. Aquí, de nuevo pacientes, gestionamos el vuelo para que en el día de hoy nos lleve a Kathmandu, después cogemos un taxi para que nos lleve a la ciudad donde nos alimentamos bien, regresamos al aeropuerto, esperamos unas horas y a media tarde ya, en un avión más grande, volaremos a Kathmandu.

Ya en Kathmandu, antes de meternos en el hotel, adquirimos cepillos y estropajos, y tras una prolongada ducha que nos dejará como nuevos, nos encontramos listos para sentarnos y cenar relajadamente.

Mañana, la conclusión. Saludos Jesús.